Ahora sí que sí. Se acabó. Vuelta a la rutina del trabajo. Hoy ha sido el día del hola qué tal, cómo han ido las vacaciones. Y yo en la mayoría de los casos contestando sólo por educación y para que no digan que soy un cavernícola que no quiere relacionarse con nadie. Las vacaciones son cortas, se acaban enseguida, te ponen de mala leche y debería estar prohibido, en el primer día de trabajo, cuando sólo hace unos minutos que has llegado, la típica pregunta o el típico comentario: Qué, otra vez nos vemos por aquí, no?
Si hay preguntas retóricas que me amargan la vida contestar son estas sobre las vacaciones en el primer día de trabajo.
Ya sé que soy antisocial.
Espero que nadie me pregunte en los comentarios por las vacaciones, cabroncetes (dicho con todo el cariño, jaja).
De todas formas, le he buscado a esto el lado positivo, que no es fácil. Y aquí debajo está: El amanecer de hoy desde la terraza de mi casa. Qué lástima que dure tan poco y que las horas a partir de hoy sean tan largas.